Captura de pantalla 2015-09-06 a la(s) 20.32.13

Fernando fue un hallazgo para mí, o más bien un desafío. Cuando lo conocí me pareció una persona seria, comenzamos a tener un poco de trato cuando se hizo cliente. Una vez a la semana lo iba a visitar a su trabajo, intentaba perder peso, pero en aquel momento no tuvo un gran resultado.

Casi un año más tarde, y en el último momento le envié un SMS invitándolo a una jornada de nutrición deportiva. De los casi 200 mensajes que envié solo él respondió: muy bien, ahí estaré. Si hoy tuviera que enviar 500 mensajes más para conocer gente como él lo haría sin lugar a dudas.

Supongo que es casi imposible conseguir identificarse con todo el mundo, pero es fácil llevar gente a jornadas donde puedan encontrar personas afines, aquellas jornadas marcaron la diferencia, su actitud respecto a la compañía cambió radicalmente, o al menos eso me pareció a mí. Inmediatamente después comenzó nuevamente con los productos, pero esta vez los que eran específicos para el deporte. ¡El cambio fue increíble!

Fernando lleva toda la vida practicando artes marciales. 35 años de karate en los que ha conseguido ser 4º dan. Me cuenta que notó el cambio de energía rápidamente, y no sólo él, también sus compañeros de entrenamiento que lo veían rendir mejor que nunca, no sólo consiguió controlar 14 kg y pasar de una talla 50 a una 44, sino que ha recuperado vitalidad para rendir al máximo en su entrenamiento diario, ha aprendido mucho sobre nutrición deportiva, su recuperación muscular después de entrenar es inmejorable y lleva dos años manteniendo su peso.

Invitamos a Fernando y Teresa a una cena de negocios. Ella es terapeuta de Medicina tradicional china y estaba encantada con el resultado de su marido pero no lo veía mucho más allá. Aquel día conoció la historia del fundador de la compañía, se enteró que los productos estaban basados en esa filosofía oriental y su visión cambió totalmente. A partir de ese momento toda la familia incorporó los productos como parte de su nutrición diaria.

Nos pusimos a realizar prácticas. Sólo podía los domingos, eso hubiera sido un problema para algunos, pero el entusiasmo era tan grande que durante tres fines de semana estuvimos de 10 a 22 casi sin parar, y si a eso le sumamos su gen competitivo, las ganas de superarse y la enorme disciplina para administrar su tiempo nos encontramos con un resultado fuera de lo común también en el desarrollo de la actividad. En su primer año llegó a ser Nº 1 en producción de un grupo importante de Madrid y calificó a un crucero todo pago gracias al trabajo realizado.

En estos años de trabajo tuvimos la oportunidad de conocernos mejor, me encanta poder contar la historia de Fernando y aprovechar para agradecerle a él, a Teresa y a sus hijas por su confianza y amistad. Cuando todo empezó era sólo Fernando, hoy son una familia Herbalife.

David Arcavin | darcavin@gmail.com