Mi hermana y yoA menudo, cuando estamos un poco bajos de ánimo nos cuentan historias inspiradoras; suelen ser de personas reconocidas, hay centenares de personajes relevantes con grandes historias de superación personal. La de hoy no es relevante para la historia de la humanidad, pero desde luego es relevante para mi vida.

Silvia es una persona con carácter fuerte y grandes convicciones, siempre me ha protegido, ¡y consentido! desde niño. Nuestra infancia no tuvo muchas cosas materiales, pero desde luego no la cambio, me quedo con el crecer juntos y vivir tantos momentos felices.

A medida que crecimos siempre ha sido un referente, sobre todo por su valentía. Un día decidió seguir a su corazón… lo tenía en Buenos Aires, su familia, su casa, sus amigos, su trabajo… Lo dejó todo por el Flamenco y se vino a España, en gran medida mi decisión de venir ha sido gracias a ella, y no hubiera sido posible sin ella.

Es difícil equivocarse cuando sigues a tu corazón, cuando haces lo que quieres, y aunque por momentos no estuvimos tan cerca como nos hubiese gustado, yo he visto parte del proceso, la vi sobre un escenario disfrutando de su Flamenco. Hoy tiene una tienda y un taller de ropa de diseño flamenca, que comenzó cortando tela en el suelo del salón de su piso de 30 m2.

Hace unos cuantos meses tomaron otra gran decisión junto a su pareja, y en apenas días será madre de un niño que se llamará Mateo, ha sido otra decisión importante, tomada con el corazón. No puede fallar.

A menudo buscamos ejemplos en grandes personajes; Silvia es mi hermana, por la que tengo una mezcla de sentimientos, amor y admiración entre otros. ¡Gracias por ser una fuente de inspiración permanente!

David Arcavin | darcavin@gmail.com