David Arcavin - Hasta donde podemos llegar

Lo que más me gusta de este tipo de artículos es repasar los conceptos; finalmente, los audios y libros que comento son material de consulta permanente para mí mismo.

En continuación de las cinco piezas del rompecabezas de la vida, la segunda es la actitud, que tiene que ver con cómo te sientes, cómo nos sentimos con respecto nosotros mismos, Entender nuestro propio valor es el principio del éxito, ¿Cuánto valemos? ¿Qué podríamos lograr si nos preparáramos a conciencia para ello? ¿En qué me podría convertir en términos de valor? No sólo en la empresa, también en la familia, el amor, la amistad o cualquier otra cosa de valor para ti. ¿Soy lo suficientemente valioso para trabajar en lo que aún no funciona al 100 %? ¿Tengo las cualidades para conseguirlo? Descubrir nuestro valor propio sin dudas es una decisión que se toma desde la actitud.

¿Estas encarrilado o descarrilado? Lo que sabemos nos afecta, como nos sentimos sobre lo que sabemos nos afecta, luego está la parte emocional, normalmente todas las decisiones que tomamos se hacen emocionalmente. “Si no me pagan lo suficiente, trabajaré lo mínimo indispensable”, este tipo de pensamiento está relacionado con la actitud frente a la tarea, y si mantenemos este tipo de actitud, desde luego que nos afectará seriamente en el futuro.

Es muy sencillo escoger una actitud errónea, como comentábamos, si las decisiones son emocionales, es lógico suponer que los sentimientos afectan nuestras decisiones, Jim Rohn da una lista sentimientos que nos pueden afectar:

1. Cómo te sientes sobre tu pasado, es muy fácil llevar el pasado como una carga en vez de como una escuela, es fácil dejar que nos abrume en vez de dejar que nos enseñe.

2. Cómo te sientes respecto al futuro, es muy fácil no querer pagar el precio de una vida mejor si no tenemos claro que lo vamos a conseguir, si tuviéremos una visión clara de a dónde podemos llegar, seguro que no dudaríamos en prepararnos a conciencia para conseguir nuestras metas.

3. Los sentimientos hacia los demás, la actitud hacia la sociedad, los compañeros de trabajo, la familia, la pareja, la empresa, en definitiva, como nos sentimos hacia el prójimo, porque está claro, solos no podemos triunfar, nos necesitamos todos, todos somos necesarios para crear un mercado, sin él todos no existiría el yo.

El número 1 es la filosofía, el 2 la actitud, y la 3 la actividad, de eso hablaremos en el próximo artículo.

David Arcavin | darcavin@gmail.com